¡Comenzamos proyecto! y otras actividades de la semana

¡Buenas familias!
sta semana hemos continuado aprendiendo y disfrutando a través de propuestas manipulativas, juegos y experiencias que nos ayudan a descubrir el mundo de una manera divertida y significativa.

En nuestra mesa Tuff hemos trabajado las emociones y las expresiones faciales. A través de unas tarjetas de madera con diferentes rostros, hemos observado cada expresión, intentando identificar qué emoción representa y pensando en situaciones en las que nosotros mismos podemos sentirnos así. Una propuesta para mirar, reconocer, expresar y, sobre todo, aprender a poner nombre a lo que sentimos.
La mesa de luz volvió a convertirse en un espacio mágico para disfrutar de un cuento mientras repasábamos algunas de las figuras geométricas que ya conocemos. Después, trasladamos lo aprendido al papel con una propuesta de coloreado y pegatinas, trabajando también la atención y la motricidad fina.





Los números también han tenido su momento esta semana. Hemos jugado con nuestra recta numérica de suelo, construyéndola entre todos, ordenando los números y desplazándonos sobre ella. Además, hemos acompañado el aprendizaje con canciones y juegos relacionados con la posición de los dedos, favoreciendo que los números se aprendan de una manera corporal, musical y divertida.




Y esta semana hemos dado el pistoletazo de salida a nuestro proyecto del primer trimestre: LOS ÁRBOLES. 🌱

Comenzamos, como siempre, averiguando qué sabemos. En asamblea realizamos diferentes preguntas y fuimos recogiendo nuestras ideas y conocimientos previos. Poco a poco apareció todo aquello que ya conocemos sobre los árboles: cómo son, dónde están, qué tienen, para qué sirven...



Después, cada uno se enfrentó a un pequeño reto: dibujar un árbol tal y como lo imaginábamos. Estos primeros dibujos nos servirán para observar todo lo que iremos descubriendo y aprendiendo a lo largo del proyecto.







Al día siguiente, cuando llegamos a clase nos encontramos con una sorpresa muy especial. ¡Jesús, nuestro conserje, nos había traído un regalo! 

Era un arbolito muy pequeño acompañado de una nota. En ella nos contaba que su abuelo es el gran árbol que tenemos en nuestro patio y que él quería quedarse con nosotros en nuestra clase hasta Navidad para aprender y crecer juntos.

¡Qué ilusión nos hizo conocer a nuestro nuevo compañero!

Decidimos que, como iba a formar parte de nuestra clase durante estos meses, teníamos que ponerle un nombre. Escuchamos diferentes propuestas y, después de pensarlo entre todos, finalmente tomamos una decisión...

🌳 ¡BIENVENIDO, CHARLI! 🌳

A partir de ahora, Charli nos acompañará en esta aventura y será testigo de todo lo que vayamos descubriendo sobre los árboles: sus partes, sus necesidades, los diferentes tipos, los frutos, los beneficios que nos aportan y muchas cosas más.




Entre todos leímos la nota





Hicimos una votación para decidir el nombre de entre las propuestas.
Finalmente Charli fue la que tuvo más éxito.



Después de conocer a Charli, quisimos hacer algo muy divertido: ¡convertirnos nosotros mismos en árboles! 

En una hoja colocamos nuestra fotografía y dibujamos alrededor nuestro un gran tronco, para después decorarlo pegando hojas secas alrededor de nuestra cara, convirtiéndonos así en pequeños árboles muy originales.

Y para terminar esta experiencia, salimos al patio para visitar a nuestro gran Ficus, el abuelo de Charli. Lo saludamos, lo observamos y hasta le dimos un gran abrazo.  Fue una manera preciosa de comenzar a crear ese vínculo con la naturaleza que nos acompañará durante todo nuestro proyecto.










Y terminamos la semana celebrando el Día de la Niña de una manera muy divertida y, sobre todo, aprendiendo que todas las personas somos diferentes y naturales, incluso las princesas. 

Disfrutamos del cuento “Las princesas también se tiran pedos” y, después de la historia, nos pusimos manos a la obra con varias propuestas relacionadas con los gases y el soplo.





 Primero realizamos un divertido juego de soplo: con pajitas y pequeños pompones, que convertimos imaginariamente en nuestros “pedos”, tuvimos que conseguir que avanzaran soplando hasta llegar al castillo. ¡Las risas estuvieron aseguradas!







 Después hicimos un pequeño experimento con bicarbonato y vinagre. Tras recordar lo que ocurría en el cuento y hablar sobre cómo los gases pueden acumularse y buscar una salida, observamos con curiosidad la reacción al mezclar ambos elementos. ¡Fue toda una sorpresa ver cómo aparecían las burbujas y el gas!







¡Feliz fin de semana!











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