¡Buenas familias!
Comenzamos un nuevo curso con muchísimas ganas de reencontrarnos, volver a llenar nuestra clase de risas, juegos y aprendizajes y, por supuesto, dar la bienvenida a algunas caras nuevas que se incorporan a nuestra aventura.
Estas primeras semanas han estado muy centradas en volver a encontrarnos, recuperar poco a poco nuestras rutinas y volver a sentirnos cómodos en nuestro día a día. Hemos compartido en asamblea lo que hemos hecho durante el verano, nos hemos contado nuestras experiencias, hemos bailado, jugado y disfrutado de diferentes propuestas para volver a conectar como grupo.
Como siempre, hemos aprendido haciendo, tocando y experimentando. Hemos realizado actividades de clasificación de colores utilizando pompones, miniaturasy pinzas, poniendo en juego nuestra atención y trabajando al mismo tiempo la coordinación y la motricidad fina.
También hemos llenado nuestros murales de grandes trazos y círculos realizados de manera grupal, disfrutando de pintar y crear juntos.
Nuestra mesa sensorial con arena se ha convertido en un pequeño espacio de descubrimiento. En ella hemos buscado letras y números escondidos para después recogerlos utilizando pinzas. También hemos preparado a nuestros animales para el nuevo curso: con cepillos de dientes hemos limpiado y cuidado cada uno de ellos hasta dejarlos ¡listos para seguir jugando y aprendiendo con nosotros!
A través de cuentos hemos vuelto a recordar las figuras geométricas, que después hemos explorado mediante estampaciones con pintura y actividades de picado.
Y como ya empezamos a notar que el otoño se acerca, hemos dado la bienvenida a esta nueva estación con el cuento de Pilocha, plastilina y unos pequeños palitos recogidos en nuestro patio, creando propuestas relacionadas con los colores y elementos propios de esta época del año.
También hemos comenzado a acercarnos de nuevo a nuestro propio nombre mediante tarjetas y letras móviles, descubriendo poco a poco sus letras y sus sonidosy jugando a reconocerlas y ordenarlas.
Los números y el conteo también han tenido su espacio con tarjetas de asociación y pinzas, aprendiendo de una manera sencilla y divertida.
Y para terminar, hemos puesto a prueba nuestra motricidad fina siguiendo caminos con garbanzos. Una propuesta aparentemente sencilla que nos ha ayudado a trabajar la precisión, la coordinación óculo-manual y la concentración mientras disfrutábamos manipulando y experimentando.
Y así, casi sin darnos cuenta, estas primeras semanas han pasado volando. Muy pronto comenzaremos con nuestro primer proyecto del curso, una nueva aventura que estamos preparando con mucha ilusión y en la que esperamos seguir aprendiendo, descubriendo y disfrutando juntos.
¡Feliz fin de semana, familias!
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